El año pasado, en noviembre, lanzamos el Fondo Café de la Mujer con una idea muy clara: devolver parte de lo que hacemos hacia las comunidades de donde viene nuestro café. Desde entonces, destinamos el 5% de las ventas de esta línea, tanto en Colombia como en Estados Unidos, a proyectos que puedan generar un impacto real para las mujeres caficultoras.
El primer proyecto que financiamos nos llevó a Pitalito, Huila, a trabajar de la mano con Terra Coffee. Más que una iniciativa diseñada desde afuera, esto salió de muchas conversaciones juntos, con el equipo de Terra y con su Círculo de Mujeres, entendiendo qué necesitaban realmente y cómo podíamos aportar de forma concreta.
Dentro de Terra existe FLORESENCIA, un grupo de 20 mujeres caficultoras que ya venían organizadas y trabajando en comunidad. En esa zona, la cosecha principal de café dura unos tres meses, entre octubre y diciembre. El resto del año puede ser más incierto, y muchas de ellas tienen que buscar otras formas de ingreso para sostener a sus familias.
Ahí es donde entra el proyecto. La idea es simple, pero poderosa: ayudar a fortalecer su economía familiar con algo que puedan manejar directamente. Implementamos galpones con gallinas ponedoras para producir huevos de campo, generando una fuente de ingreso adicional y también aportando a la seguridad alimentaria en sus hogares.

Además, la gallinaza se reutiliza como fertilizante orgánico para sus cultivos de café, cerrando el ciclo de manera natural. Esto no solo contribuye a la seguridad alimentaria, sino que también incluye capacitación especializada por parte de un ingeniero agrónomo de Terra Coffee para asegurar su uso adecuado.
Como parte del proyecto, cada de las 20 caficultoras recibió un paquete integral para la implementación de los galpones, que incluye:
- 20 gallinas ponedoras
- Equipo esencial (1 comedero y 1 bebedero)
- 1 bulto de concentrado para el inicio
- Capacitación especializada
- Provisión de compost (como insumo inicial o guía para la producción propia)
- Fichas de control mensual para un seguimiento adecuado
Nos entusiasma poder acompañar de cerca el desarrollo de este proyecto, medir su impacto en el tiempo y, sobre todo, generar un cambio tangible en la vida de estas caficultoras y sus familias. Seguimos comprometidos con invertir en las comunidades que hacen posible nuestro café, construyendo relaciones a largo plazo y aportando de manera significativa al futuro del café colombiano.