
Hace unas semanas, nuestro equipo de sostenibilidad visitó el páramo de Sumapaz, a las afueras de Bogotá, para hacer seguimiento a los árboles nativos sembrados el año pasado en alianza con la ONG colombiana Cumbres Blancas (mira el vlog completo aquí!) La visita hace parte de una iniciativa de restauración lanzada durante el Día de la Tierra 2025 a través de nuestro café edición limitada Terra Verde Organic, con el compromiso de sembrar un árbol nativo por cada bolsa vendida.
En lo alto de las montañas colombianas, el páramo, un ecosistema único de los Andes, captura y libera el agua que desciende hacia las fincas y comunidades de abajo. Además de regular el clima y proteger la biodiversidad, los páramos sostienen el bienestar y el trabajo de miles de familias cafeteras. A través de la iniciativa Terra Verde, buscamos apoyar la restauración de dos de los ecosistemas de páramo más importantes del país: Moyas y Sumapaz.
Los páramos son ecosistemas de alta montaña que existen exclusivamente en los Andes tropicales y se encuentran entre los más biodiversos del planeta. Sus suelos y vegetación, especialmente el frailejón, funcionan como esponjas naturales que capturan la humedad de la neblina y la lluvia para liberarla lentamente en quebradas y ríos que abastecen de agua potable y energía a millones de personas aguas abajo. Los páramos suministran agua a más del 70% de la población colombiana, incluida Bogotá. Cuando estos ecosistemas se degradan por la deforestación, la expansión agrícola o el cambio climático, el impacto se siente en cada hogar, finca y ciudad que depende de esa agua.

Frailejón del ecosistema del páramo
Nuestro aliado en este proceso, Cumbres Blancas, es una ONG colombiana dedicada a la protección y restauración de ecosistemas de montaña, incluidos glaciares y páramos. Fundada por Marcela Fernández tras conocer que gran parte de los glaciares tropicales de Colombia ya habían desaparecido, la organización nació desde la urgencia y la convicción de acercar estos paisajes a la vida cotidiana de las personas. A través de un trabajo interdisciplinario que integra investigación científica, restauración ecológica y trabajo comunitario, Cumbres Blancas impulsa la protección de especies nativas como el frailejón, una planta fundamental para la estabilidad de los suelos, la regulación hídrica y la biodiversidad de los páramos.
Trabajando junto a Cumbres Blancas pudimos ver de cerca que la restauración requiere tanto conocimiento técnico como compromiso a largo plazo. La selección de especies, las condiciones de siembra y el cuidado continuo hacen toda la diferencia. Es un trabajo lento, pero necesario. Hasta la fecha, gracias a esta iniciativa se han sembrado más de 350 árboles nativos que contribuyen a la restauración y protección de ecosistemas fundamentales no solo para la biodiversidad de Colombia, sino también para las comunidades y paisajes que hacen posible nuestro café.